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TitleAuer, Johann - El Evangelio de La Gracia
TagsJesus Christ (Title) Divine Grace Paul The Apostle Justification (Theology)
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Page 1

Auer/Ratzinger

CURSO
DETEOLOGIA
DOGMÁTICA

Tomo JohannAuer
V

El Evangelio

la gracia

Page 2

CURSO DE TEOLOGÍA DOGMÁTICA
por

JOHANN AUER y JOSEPH RATZINGER

Tomo V

EL EVANGELIO DE LA GRACIA

BARCELONA

EDITORIAL HERDER
1982

\ JOHANN AUER

EL EVANGELIO
DE LA GRACIA

BARCELONA

EDITORIAL HERDER
1982

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Cap. VI. Efectos de la gracia santificante

me juzga es el Señor» (ICor 4,4); «la fuerza (de Dios) logra su
culminación en la flaqueza (del hombre) (2Cor 12,9).

c) En el misterio de que todo es gracia: «Por la gracia de
Dios soy lo que soy, y su gracia hacia mí no se ha frustrado»
(ICor 15,10). Para el humilde Dios lo es siempre todo, y desde
esta postura de cara a Dios ordena también sus relaciones con el
prójimo. La genuina relación con estos tres misterios cristianos
es un don divino, una gracia de Dios que ordena también sus
relaciones con el prójimo. La genuina relación con estos tres mis-
terios cristianos es un don divino, una gracia de Dios que debemos
impetrar.

3. Las virtudes de la magnanimidad y de la gratitud cristiana
La humildad cristiana no sería saludable en la vida del hombre

si al mismo tiempo no estuviese sostenida por una auténtica mag-
nanimidad cristiana (magnanimistas: CICERÓN, De off. i 52), que
tiene una opinión elevada de Dios y del mundo del más allá, in-
dependientemente de las experiencias mundanas y vitales. Así
como «la conciencia de sí mismo» es un atributo del hombre
sano, de igual modo pertenece a la auténtica vida cristiana un
genuino «gloriarse (xau/aaGai). jactancia que no se apoya cierta-
mente en el propio yo o en las realizaciones personales, sino que
es un gloriarse en Dios (Rom 2,17; 5,11; ICor 1,31; 2Cor 10,17),
a quien el hombre se lo debe todo; es un gloriarse de la propia
debilidad frente a la grandeza de Dios (2Cor 11,30; 12,6-9), un
gloriarse en las tribulaciones por causa de Cristo (Rom 5,3) o en
la cruz del Señor (Gal 6,14) para que así se manifieste con más
fuerza la grandeza divina. La magnanimidad cristiana se funda-
menta en la «esperanza» cristiana, que mira al futuro y todo lo
espera de Dios. Esa magnanimidad cristiana es una gracia di-
vina, que incluye la gracia de la humildad y que actúa en el hom-
bre como fruto de esta misma humildad.

4. La virtud de la virginidad
Debemos mencionar también aquí la virtud auténticamente

cristiana de la virginidad, cuya esencia primordial no es la renun-
cia, sino la entrega total y permanente a Dios (cf. § 17,6). Esta

152

§ 19. Las tres virtudes teologales y las virtudes morales

virtud sólo puede comprenderse como virtud cristiana desde ese
orden sobrenatural y con la gracia de Dios. Sin esa relación se
convertiría en una disminución humana. Dios no es tan sólo el
fin de esta postutra vital, que bajo tales formas únicamente ha
sido posible en el cristianismo; Dios es también su contenido y
fundamento. Clemente de Alejandría (Strom. vi 9) presenta al
gnóstico — que es el cristiano perfecto — como un hombre virgen.
Orígenes (In Mt 14,25; De or. 9,2) destaca sobre todo la conexión
entre virginidad y libertad para vacar a la oración y al servicio
divino. Atanasio, Ambrosio, Jerónimo, Macario y otros subrayan
la importancia de esta actitud fundamental para el acercamiento
del hombre a Dios. Vacare Deo es lo que da sentido a esta postura
(ICor 7,32.34), cuyo origen está en la gracia de Dios (cf. Le 1,28:
«Bendita tú, la llena de gracia, el Señor está contigo», palabras
con las que el ángel saluda a María y en las que tiene su origen
la virginidad como actitud cristiana).

5. Los consejos evangélicos
Hay que mencionar aquí los tres consejos evangélicos que poco

a poco se han convertido en el fundamento de los llamados
«votos monásticos»:

pobreza (Mt 19,21: «Ve, vende todo lo que tienes y dalo a los
pobres, y ven después y sigúeme»; cf. Act 2,45; Mt 5,3);

virginidad (ICor 7,25ss; 2Cor ll,2s);
obediencia (Mt 16,24): la obediencia cristiana es una partici-

pación en la obediencia de Cristo al Padre. La obediencia, en
cuanto virtud cristiana y como obediencia religiosa, es distinta
de la obedicencia moral a la autoridad humana. Es un don o
gracia de Dios por el que el hombre puede renunciar libremente
a su autonomía de un-modo distinto de como podría hacerlo un
hombre en virtud de la moral natural. La fe ve unas dimensiones
del mundo y de la historia que la sola razón no logra comprender
(Mt 7,21; 12,50; Ef 6,6).

Estas tres posturas radicales se consideraron desde la edad
media —que se apoyaba en la autoridad del papa Gregorio
Magno (In Ezechielem hom. n 8,18)— como fundamento de los
votos monásticos. Pero no son más que medio para la perfección,

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Cap. VI. Efectos de la gracia santificante

no la perfección misma, y su medida de valor está precisamente
en el amor a Dios que late bajo ellos (cf. BERNHARD MARTIN, Die
neunfache Form der Aszese, GuL 22 [1949] 37-71; sobre la obe-
diencia monacal: H. KRAUSS, ibid. 39 [1966] 252-264).

6. Las virtudes cardinales
De algún modo, las virtudes naturales, tales como las cuatro

cardinales de prudencia, justicia, fortaleza y templanza (cf. JOSEF
PIEPER, Das Viergespann), se convierten también para los cristia-
nos en algo nuevo, por cuanto que desde su imagen del mundo,
configurada por la fe, encuentran nuevas motivaciones a las vir-
tudes naturales e intentan vivir una vida nueva desde su existencia
escatológica, sostenida por la esperanza y apoyada en la fuerza
sobrenatural del amor a Dios y al prójimo.

§ 20. Los dones del Espíritu Santo como frutos de la justificación
y formas de la gracia

DSAM ni (1957) 1579-1641: Dons du S. Esprit. — LThK 4 (1960)
478-480 (bibl.). — DSAM m (1957) 1222-1291: Discernement des esprits. —
SacrM 2 (1972) 826-830. — M. BROX, Zeuge und Martyrer, Munich 1961. —
LThK 4 (1960) 398-405: Frómmigkeit. — JOACHIM BECKER SSCC, Gottes-
furcht im AT, Roma 1965. — J. HASPECKER SJ, Gottesfurcht bei Jesús
Sirach, Roma 1967. — G. M. CERTO OP, De timore dei iuxta doctrinam
scholasticorum, Roma 1940. — H. SCHLIER, Brief an die Galater, Gotinga
i21962; 255-263 (frutos del Espíritu). — G. SCHNEIDER, Carta a los Galotas,
Herder, Barcelona 1967. — J. H. NIKOLAS, Les Profondeurs de la gráce,
París 1969, 87-229. — J. A. DE ALDAMA, ¿Habló el concilio Tridentino de
los dones del Espíritu Santo?, EE 20 (1946) 241-244. — ID., La distinción
entre las virtudes y dones del Espíritu Santo en los siglos xvi y xvn, Gr 16
(1935) 562-576. — M. FERREIRO, Naturaleza de los dones, RET 1945. —
M. GÓMEZ, Relación entre la inhabitación del Espíritu Santo y los dones
creados de la justificación, EE 1935. — M. M. PHILIPON, Los dones del
Espíritu Santo, Balmes, Barcelona 1966.

Es precisamente la doctrina sobre los dones del Espíritu Santo
la que nos muestra los límites con que se topa el intento humano
de ver al hombre sólo como un ser moral (cf. antropología de
Kant), y la que nos enseña que el fundamento de toda compren-

154

§ 20. Los dones del Espíritu Santo

sión cristiana del hombre es la idea de creación, en la que se in-
cluye la idea de la gracia.

1. El Catecismo Romano dice que se dan también los siete
dones del Espíritu Santo como secuela de la gracia santificante.
La doctrina de estos siete dones entronca con el vaticinio de
Is 11,1, según el cual vendrá, sobre el Mesías el Espíritu con sus
siete dones (en el texto hebreo los dones mencionados son 6,
mientras que en el griego aparecen 7). Como la vida cristiana
es una «vida en Cristo», estos dones del Mesías pertenecen tam-
bién esencialmente al cristiano.

En cuanto dones podemos compararlos de distintas formas
con las virtudes:

Mientras que las virtudes son cualidades más duraderas, los
dones del Espíritu aparecen más bien como mociones espontáneas
que inclinan al hombre a acciones mayores (Tomás de Aquino).

Si las virtudes pueden equipararse a los talentos del hombre,
los dones del Espíritu podrían compararse con el genio (Her-
mann Schell), las virtudes podrían compararse al remo con cuya
ayuda el hombre hace avanzar la barca, en tanto que los dones del
Espíritu se asemejarían más bien al viento que sopla donde quiere
y que, hinchando las velas, hace también que la barca avance
(Rudolfs Graber).

El secreto fundamental de todos los dones del Espíritu es
que son dones divinos que se encarnan en nuestro mundo terrestre.

2. Detallando más, he aquí el contenido de los distintos do-
nes del Espíritu Santo:

a) El don de sabiduría (sapientia — aocpía — hoqmah):
Cuando la Sagrada Escritura habla de este don del Espíritu,

casi siempre hace ver la oposición entra la sabiduría terrena y
la sabiduría divina; así, principalmente Sant 3,13-18 y ICor 2,
6-16. El don de sabiduría es un instinto que Dios otorga para
el discernimiento de espíritus (discretio spirituum: ICor 12,10).
«Examinadlo todo y quedaos con lo bueno; apartaos de toda clase
de mal» (ITes 5,21s). El don de sabiduría nos enseña a descubrir
en las cosas terrenas los designios divinos y a rastrear en la historia

155

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Índice de nombres

Modalsli, O. 264
Modus recipientis 65
Molina, L. 71 291 292 294
Molinismo 39s 45 50 75 243s 270ss

280ss 284ss 294ss
Molinos, M. de 208
Moltmann, J. 150
Morphy, J. 110
Mounier, E. 79
Mühlen, H. 127 135
Müller, J.T. 58
Müller, M. 79
Mussner, F. 131 187 273

Natura pura 39
Naturaleza 218
Neoplatonismo 33 188 216 225 279
Neopositivismo 180s
Nestorio 32
Nikolas, J.H. 25 127 154 161 220
Nietzsche, F. 162
Nilo 135
Noche oscura del alma 170
Nominalismo 38 90 103 180s 184

210 261 277
Noris, E. 295

Oberman, H.A. 96
Obstinación 73
Odón de Ourscamp 255
Odón Rigaldi 195
Olazarán, J. 96 110 169
Olivi, v. Pedro Olivi
Oraciones por todos 50
Orígenes 32s 75 125 137 153 182

251 286

Pablo 76 87s 90s 96 100 102 113
190 247 250 264 268 275s 286
298

Padres apostólicos 31
Paeslack, M. 135
Panteísmo 44 193
Papas

Bonifacio u 35

Celestino i 232
Clemente vi» 292
Clemente XI 237
Dámaso 133
Gregorio XIII 236
Inocencio i 261
Inocencio x 237 285
Pablo V 292
Pío V 236
Zósimo 230 251

Pascal, B. 49 236
Pascasio Radberto 183
Pascher, J. 273
Pecado(s) l l l s

concepción 115
purificación 113

Peckham, J. 184
Pedro de Blois 135
Pedro de Falgario 139 185
Pedro Lombardo 37 131 143 183

184 207
Pedro de Palude 38
Pedro de Tarantasia 256 262
Pedro de Trabibus 176 202 261
Pedro Olivi 171 176 202

escuela 224
Pelagianismo 34 89 l l l s 228s 25ls

279 293
Pelagio 34 45 93 258 264 293
Penitencia

institución 95
obras de 99

Pesch, Chr. 71 76 238 244 253 259
280 285

Pesch, O.H. 96 110 115 118 169
212 264

Pesch, W. 264
Petavio, D. 40 131
Pfleiderer 54
Philipon, M.M. 154
Philips, G. 41
Pieper, J. 140 154
Píndaro 122 161
Pitagóricos 216
Platón 99 120 189

304

Índice de nombres

Platonismo 180 193
Pneuma 182s
Pole, R. 118
Porfirio 142 188
Port Royal (monasterio) 236
Potentia oboedientialis 40 225
Prado, M. del, O.P. 40
Praedestinatio gemina 36
Praedestinatus 230
Praeparatio 104
Predestinación 36 50 68
Predestinacionismo 35 57 72s
Predestinado 30
Preparación negativa y positiva 103
Prepositino, 183
Presencia de Dios 128 192
Probst, F. 218
Proclo 33 188 225 289
Progreso 66
Próspero de Aquitania 58 75 79 90

230 232 242 250
Providencia de Dios 59
Prudencio de Montemayor 291
Przywara, E. 44 145 166

Quesnel, P. 57s 236s 254
Quietismo 208

Rábano Mauro 36 131
Racionalismo 237
Rad, G. von 71
Rahner, K. 40 110 122 126 161

174 208 215 219 221
Ratschow, C.H. 67
Ratzinger, J. 220
Recompensa 65 266s
Reding, M. 21
Reforma l l l s
Reformadores 93 252 254 266 277

281 285
Reglas de las órdenes religiosas 134
Régnon, T. de 40
Reitzenstein, R. 142
Retribución 264ss
Rietschl, 54

Ripalda, J.M. de 46 233 236 255
261

Rito, H. 24
Roberto Holcot 37
Rodolfo de Biberach 223
Rondet, H. 24 40 68 169 231 233

238 290
Rossi, T.B. 220
Royo Marín, A. 140
Rulman Merswin 138
Ruysbroek, J. 139 224

Salmanticenses 76 291
Salvación

Voluntad salvífica universal de
Dios 49ss

Samuel Tajón 36
Sanfelice 118
Santidad por las obras 88
Santos 62
Sartre, J.-P. 162
Schatzler, K. von 40 218
Schauf, H. 127
Scheeben, M. 40 46 68 107 135 139

181 218 220 238 244 253 258
Schell, H. 155
Schillebeeckx, E. 160 181
Schlier, H. 154 160
Schmaus, M. 41
Schmid, F. 59
Schmid, J. 273
Schneemann, G. 40
Schneider, G. 154
Schoonhoven, E.J.
Schreiber 220
Schuhmacher, H. 187
Schultze, F. 181
Seeberg, K. 99
Seidensticker, Ph. 187
Semejanza divina 137
Semipelagianismo 89 231ss 262
Séneca 125
Seripando, J. 38 118 172 202
Servicio de Dios 134
Severus, E. von 65

305

Page 154

Índice de nombres

Siervo de Dios 86s
Sincretismo 295s
Sínodo de

Cartago 230
Dióspolis 251
Maguncia 36
Orange 230
Pistoya 254
Quierzy 36 57
Toucy 36
Valence 36 57

Sobrenaturaleza 40 46 105
Soiron, Th. 140
Solano, J. 127
Soto, Domingo 271
Spyer, A. vori 140
Stakerneier, E. 169
Stegmüller, F. 24 220
Steinbüchel, Th. 160
Steinmann, A. 142
Stoeckle, B. 222
Strauss, D.F. 178
Stufler, J. 40
Suárez, Fr. 71 139 282 291

Taulero, J. 126 194 223
Teixidor, A. 290
Temor de Dios 99
Templo de Dios 130
Teodoro de Mopsuestia 230
Teodoro Estudita 135
Teología de los misterios 40
Teofanismo 44 54 193
Teresa de Avila 40 224
Terrien, J.B. 163
Tertuliano 254
Thalhammer, D. 160
Tilmann, Fr. 140
Tomás de Aquino 37 42 71 90 103

118 131 142 147 150 155 163 170s
179s 184 195, 200, 206 209s 217s
219 221s 225 243 254 258 260s
270 288 291

Tomás Cayetano 39
Tomás de Kempis 138
Tomismo 37 39s 46 50 71 76 103

168 180 243s 261 270ss 280ss
284s 290ss 294ss

Torrance, T.E. 24
Tournely, H. 295
Trascender hacia dentro 193
Trütsch, J. 135

Universalidad del pecado y de la
salvación 53

Urdánoz, F. 51 127

Vaihinger, H. 80
Valjavec, Fr. 21
Vázquez, G. 71 139 255 261
Veni Sánete (Creator) Spiritus 131

203
Vía purgativa, iluminativa y unitiva

186
Vicente de Lérins 231
Victorinos 36
Vida 187ss

angélica 135
Virginidad 133
Vital de Cartago 231
Vital de Four 97
Vocatio gentium 242
Volk, H. 40 198

Walter, E. 140
Walter de Chatton 172
Warnach, V. 82 122 140
Weber, A. 140
Wodtke, F. 215
Wurzburgo (teólogos) 284s
Wust, P. 79 160s

Zósimo 34
Zubiri, X. 21
Zuinglio, H. 57 74 235 291
Zumel, F. 291

306

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