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                            Cerebro y conciencia
	Legales
	Índice
		Dedicatoria
		Cita W. James
		Notas sobre los autores
		Prólogo
		Primera parte - El funcionamiento cerebral
			Capítulo 1- La localización cerebral de procesos psíquicos (aproximación histórica)
				1. Las teorías localizacionistas
				2. Las teorías holísticas
				3. La aportación de los mapas cerebrales
				4. Tendencias actuales sobre la localilzación cerebral
				5. Resumen
			Capítulo 2- La organización funcional de la neocorteza
				1. La polémica localizacionismo-holismo y la necesidad de su replanteamiento
				2. Ambigüedades terminológicas en el modelo transcortical de Flechsig
				3. Funcionamiento de los sectores extrínsecos
				4. Funcionamiento del sector intrínseco posterior
				5. Funcionamiento del sector intrínseco anterior
				6. Resumen
			Capítulo 3- Modelo corticófugo de funcionamiento cerebral
				1. Introducción
				2. Modelo de procesamiento cortico-cortical
				3. Modelo de procesamiento cortico-subcortical
				4. Resumen
			Capítulo 4- Procesamiento cerebral de las acciones
				1. Introducción
				2. Centros reguladores del sistema motor
				3. En la corteza motora no están representados ni los músculos ni los movimientos, sino las acciones
				4. Transformación de los movimientos en acciones
				5. El termostato como modelo de mecanismo motor
				6. Resumen
				Figura 1-1
				Figura 1-2
				Figura 1-3
				Figura 1-4
				Figura 1-5
				Figura 2-1
				Figura 2-2
				Figura 2-3
				Figura 2-4
				Figura 2-5
				Figura 2-6
				Figura 3-1
				Figura 4-1
				Figura 4-2
				Figura 4-3
				Figura 4-4
				Figura 4-5
				Figura 4-6
				Figura 4-7
				Figura 4-8
		Segunda parte - La variedad de la experiencia consciente: raíces biológicas y usos sociales
			Introducción: Formas de la experiencia consciente
			Capítulo 5- Fuentes para un modelo de funciones cerebrales en la conciencia
				1. Algunos casos clínicos
				2. Planes como programas neurales
				3. Procesamiento de imágenes neurales
			Capítulo 6- Estados de conciencia: los microprocesos sinaptodendríticos
				1. Introducción
				2. El microprocesamiento cortical
				3. Conciencia, emoción y motivación
			Capítulo 7- Los contenidos de la conciencia: visión de conjunto
				1. Conciencia objetiva
				2. Conciencia episódica: el cerebro anterior límbico
				3. La conciencia narrativa: la corteza prefrontal y el hemisferio izquierdo
			Capítulo 8- Procesos conscientes: dimensiones intuitivas e intencionales
				1. Conciencia y los procesos inconscientes
				2. Conciencia intuitiva
				3. Conciencia e intencionalidad
				4. Conciencia y atención
			Capítulo 9- Consciencia transcendental
		Conclusión
		Bibliografía
			Primera parte
			Segunda parte
			Figuras 1 a-d.
			Figuras 2 a-f.
			Figuras 3 a-b.
			Figuras 4 a-h.
                        
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PROCESAMIENTO CEREBRAL DE LAS ACCIONES 59

sino que tiene un origen cortical multirrepresentado: muchas fibras pira-
midales se originan en áreas corticales tradicionalmente extra-piramida-
les (prácticamente en los dos tercios anteriores de la corteza, más en con-
creto, en toda ella excepto en la pre-frontal, occipital y temporal); y que,
por el contrario, las neuronas tradicionalmente consideradas «piramida-
les» (con somas en el área 4 de Brodmann) envían ramas colaterales a
casi todos �o posiblemente a todos� los núcleos subcorticales;

c) fisiológicamente, se ha demostrado que secciones bilaterales com-
pletas de la vía piramidal en monos �y pedunculotomías en humanos� ape-
nas muestran efectos llamativos sobre las funciones clásicamente reserva-
das a dichas vías �el rendimiento motor y el control voluntario� (siguen
produciéndose movimientos amplios, aunque quizá con precisión algo
menor: los monos siguen comiendo, saltando y subiéndose a las ramas) ;
y que la estimulación eléctrica de ambas áreas �corteza pre-cen-tral y
post-central� sigue desencadenando movimientos tras las mencionadas
secciones, mientras que su lesión �la de ambas� disminuye la capacidad
motora (Kruger y Porter, 1958; Peele, 1944).

Ante tal «galimatías», no es de extrañar que hoy día se sugiera la con-
veniencia de revisar esta división clásica de las vías motoras. Los fenóme-
nos motores se entienden mejor sin la distinción entre ambas vías, pues sus
funciones se superponen entre sí; ambos sistemas ya no pueden considerarse
por separado, sino que constituyen un único sistema de organización moto-
ra (Brodal, 1983) . Si siguen tratándose por separado en algunos manua-
les, haciendo distinciones más o menos arbitrarias, se hace tan sólo por mor
a una eventual mayor claridad de exposición, aunque esta claridad se haga
a expensas de una simplificación muy considerable..., quizá excesiva.

2.3. Sistemas de control motores
Como acabamos de ver, el sistema nervioso central utiliza dos tipos de

estrategia, en su control motor:
a) movimientos en feedforward, pre-programados; completamente pla-

nificados antes de iniciarse, no varían durante su ejecución, aunque even-
tualmente varíen los objetivos o sus circunstancias (actúan de modo simi-
lar al lanzamiento de una honda o catapulta: una vez tirado, no cambia su
itinerario); son circuitos abiertos, cortos, balísticos, y tienden a utilizar los
sistemas posturales situados centralmente, tales como los ganglios basa-
les, el sistema vestibular y la médula espinal, siendo responsables del
comportamiento postural automático;

b) movimientos en feedback, de seguimiento, teledirigidos; son circui-
tos cerrados, con un programa que permite seguir controlándolos duran-

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te su ejecución, pudiendo corregirse eventuales «errores» hasta que logran
su objetivo (es lo que ocurre con misiles modernos, como el Exocet, que
tan célebre se hizo hace unos años por su acertada utilización durante la
guerra de las Malvinas, o los scuts y pahiots que se daban cita en los cie-
los israelíes durante la más reciente guerra del Golfo); estos programas se
basan principalmente en el control sensorial, regulado por feedback nega-
tivo, emplean la corteza pre-central, el cerebelo, el núcleo rojo y vías late-
rales, y son responsables del movimiento voluntario.
Nos encontramos pues ante tres principales sistemas motores (Fig. 4-5).

1.º Sistema piramidal, relacionado esencialmente con habilidades
motoras, es decir, con las actividades musculares voluntarias, más deli-
cadas y menos estereotipadas; y

2.º Otros dos sistemas moduladores del sistema piramidal, ambos masi-
vamente interconectados en paralelo entre la corteza motora y el resto de
la corteza cerebral:

a) Sistema de ganglios básales, que coordina mediante refuerzos sinér-
gicos (los que se refuerzan entre sí: por ejemplo, el flexor y el extensor)
y de modo simultáneo (envía mensajes que mantienen las acciones en
marcha), siendo generador de rampa, con movimientos lentos, suaves y
continuos; y

b) Sistema cerebeloso, que participa en la conducta intencional, coor-
dinando reflejos antagónicos (inhibición mutua) �por ejemplo, cuando se
quiere mantener algo rígidamente, se contraen simultáneamente reflejos
antagónicos� y de modo sucesivo �integra la transición en que ocurren las
cosas; por ejemplo, llevarse el dedo a la punta de la nariz�, siendo sus
movimientos balísticos, rápidos, similares a los que se observan al mover
un caleidoscopio.

Aunque las funciones de los distintos sistemas motores se superponen
entre sí, contribuyendo todos a todo, en cada sistema sobresale una con-


Figura 4-5. Principales sistemas motores.

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__________________________BIBLIOGRAFÕA. SEGUNDA PARTE _____________________ 139

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